miércoles, 16 de abril de 2014

UN MAMÍFERO MUDO



Las jirafas han sido siempre uno de los animales, a mi parecer, que llaman más la atención a primera vista, tanto a niños como a personas adultas. 
Pueden parecer totalmente distintas a cualquier otro animal, pero en el fondo, son muy similares a cualquier mamífero.
A pesar de tener ese largo cuello, el número de vértebras que presentan se mantienen, la única diferencia es que son un poco más alargadas.


Para que pueda llegarles la sangre al cerebro, las jirafas presentan un corazón enorme que bombea hasta la cabeza, y que debido a un sistema de regulación de la presión, las jirafas pueden bajar la cabeza para tomar agua sin que les "explote" por así decirlo.


Un dato curioso es que las jirafas pueden controlar la apertura o cierre de sus fosas nasales, lo que resulta muy práctico para evitar que les entre polvo cuando sopla viento fuerte.


La jirafa duerme poco, apenas dos horas, son el mamífero que menos duermen, al igual que son los únicos mamíferos conocidos sin cuerdas vocales. Esto no quiere decir que no se comuniquen entre sí, pues no es apreciable para el oído humano, pero se comunican mediante infrasonidos.
También es el único mamífero que no bosteza!


Las jirafas son rumiantes, lo que puede parecer extraño al verlas con ese cuello largo, pero regurgitan el alimento varias veces.


La lengua es su gran aliado. No solo le es indispensable para coger el alimento y romper las espinas más fuertes de las acacias, sino que también le dan más usos, por ejemplo, la utilizan para limpiarse las orejas!! Y es que 50 cm de lengua dan para eso de sobra!


La edad media que suele vivir una jirafa es entre 20 y 30 años, y entre un 25 y 30% de las jirafas suelen llegar a edad adulta.


Para mí será siempre uno de los mamíferos más espectaculares que existe. Espero que os gusten estas fotografías que realicé la pasada semana a estos ejemplares de Giraffa camelopardalis.